¡Cuánto rato te he mirado! – Pedro Salinas

¡Cuánto rato te he mirado
Sin mirarte a ti, en la imagen
Exacta e inaccesible...
Que te traiciona el espejo!
"Bésame", dices. Te beso,
Y mientras te beso pienso
En lo fríos que serán
Tus labios en el espejo.
"Toda el alma para ti",
Murmuras, pero en el pecho
Siento un vacío que sólo
Me lo llenará ese alma
Que no me das.
El alma que se recata
Con disfraz de claridades
En tu forma del espejo.

Coraza y pecho abierto – Pedro Salinas

Coraza hecha con el acero de lo eterno
para el dardo que lanza el arco, desde abajo,
cada día certero,
para el dardo sutil del cuidado pequeño.

Y los días pasados sin bajeza ni altura,               
montón de muertas flechas rebotadas
al pie nuestro.

Y a lo otro pecho abierto: para la herida
grande del gran dolor eterno,
para el puñal del bien y el mal
que nosotros nos hemos de clavar en el pecho
por voluntad y por mandato interno,
mientras resbala en la coraza cada día
el dardo leve de los destinos ciegos.