Estados de ánimo – Mario Benedetti

 Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas
 
unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano
 
a veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas
 
pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
 
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces
 
sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme.

Mario Benedetti – Espero

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.

No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.                                                      

Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,            
Sé que ya no estás. 

Creo saber todo de ti.

Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás. 

Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,

Quizás por el resto de nuestras vidas. 
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante. 


Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí. 


Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así. 


Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí. 


¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti. 


¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo…

Piedritas en la ventana – Mario Benedetti

De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos
está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca
está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana
abriré la ventana.

Si me ves triste –  Mario Benedetti 

Si algún día me ves triste no me digas nada, solo quiéreme.
Si me encuentras en la soledad de la oscura noche, no me preguntes nada.
Solo acompáñame....

Si me miras y no te miro no pienses nada, compréndeme.
Si lo que necesitas es amor no tengas miedo, ámame.
Pero si alguna vez dejaras de quererme no me digas nada.

Recuérdame.