Nosotros – Eduardo Galeano

Nosotros 
Tenemos la alegría de nuestras alegrías
Y también tenemos 
La alegría de nuestros dolores 
Porque no nos interesa la vida indolora 
Que la civilización del consumo 
Vende en los supermercados 
Y estamos orgullosos
Del precio de tanto dolor 
Que por tanto amor pagamos.

Nosotros 
Tenemos la alegría de nuestros errores,
Tropezones que muestran la pasión 
De andar y el amor al camino, 
Tenemos la alegría de nuestras derrotas
Porque la lucha 
Por la justicia y la belleza 
Valen la pena también cuando se pierde
Y sobre todo tenemos 
La alegría de nuestras esperanzas 
En plena moda del desencanto, 
Cuando el desencanto se ha convertido 
En artículo de consumo masivo y universal. 

Nosotros
Seguimos creyendo
En los asombrosos poderes
Del abrazo humano

El mar – Eduardo Galeano

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
—¡Ayúdame a mirar!