Ella – Antonio Gala

 Bebió en tu boca el tiempo enamorado
Y la cuajó con besos de paloma.
Casto tu cuello, sobre el oro asoma
Tan sólo por el oro acariciado.

Lunado el pelo, el corazón lunado,
Rubor apenas por el aire aroma.
Amapola ritual tu torso toma
Y te aparta del mar verde azulado.

Tu mirada de miel, marisma ardiente,
La luz antigua con las luces nuevas
-Recién despierta y ya cansada- alía.

Te duele la victoria, y dócilmente
A cuestas tu destino de amor llevas,
Delicada y sangrienta vida mía.

Mi cinturón aprieta tu cintura – Antonio Gala

Mi cinturón aprieta tu cintura,
Y tu sonrisa, mi corazón.

Sobrevolamos las islas indecibles
Ya nuestro paso las nubes se disipan.

¿Cómo regresar al beso y la armonía
Sin que la respiración se entrecorte?

¿Cómo planear la noche compartida
Después de tanta ausencia?

Sólo el aire es aliado nuestro
Porque nuestro deseo es de aire puro.
Cuando descendamos a la tierra

Las alas deberán seguir batiendo:
El aire de las alas
Es nuestro sostén único
Y las alas del aire nuestro lecho.
Desembocan los ríos en los mares azules

Como en tu pecho desemboca el mar.
Abrázame en tus alas
Para que otro aire no me roce
Sino tu aliento, del que vivo y muero.
Bajo el cielo impalpable
Hecho de luz y espera,

Abrázame, amor mío, con tus alas.
Abrázame sobre la corrompida

Ciudad sagrada de los hombres.

Voy a hacerte feliz. Sufrirás tanto  – Antonio Gala

Que le pondrás mi nombre a la tristeza.
Mal contrastada, en tu balanza empieza

La caricia a valer menos que el llanto.
Cuánto me vas a enriquecer y cuánto

Te vas a avergonzar de tu pobreza,
Cuando aprendas -a solas- qué belleza

Tiene la cara amarga del encanto.
Para ser tan feliz como yo he sido,

Besa la espina, tiembla ante la rosa,
Bendice con el labio malherido,
Juégate entero contra cualquier cosa.

Yo entero me jugué. Ya me he perdido.
Mira si mi venganza es generosa.